
Cómo funciona Yoga Nidra, la técnica de relajación que ayuda a combatir el insomnio, según una psicóloga Esta tradición milenaria ha sido rescatada en los últimos años y la neurociencia tiene algo que decir sobre su eficacia para dormir mejorLos hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: El cuerpo ya no se recupera igual
El yoga está de moda en redes sociales y, aunque muchas variantes de esta disciplina se están volviendo populares, pocas lo han hecho tanto como el Yoga Nidra, que también se conoce con el nombre de NSDR o Non-Sleep Deep Rest, descanso profundo sin sueño, el término popularizado por el neurocientífico Andrew Huberman.
Esta técnica se ha extendido desde Instagram y YouTube a las aplicaciones de meditación como Insight Timer o Calm. La premisa: una técnica de relajación guiada de 20-30 minutos que produce un efecto restaurador profundo sin llegar a dormirse del todo. Pero, si no te duermes, ¿qué puede hacer por el insomnio?
El origen del Yoga Nidra
Yoga Nidra significa sueño yóguico en sánscrito. Es una práctica contemplativa descrita en textos del tantrismo de los primeros siglos de nuestra era, aunque su versión moderna se debe al swami Satyananda Saraswati, que en los años sesenta codificó un protocolo estructurado en ocho fases en el Bihar School of Yoga (India). La práctica busca llevar a la persona a un estado de conciencia entre la vigilia y el sueño: consciente pero profundamente relajado.
El Yoga Nidra se practica tumbado boca arriba, con los ojos cerrados, en un espacio tranquilo. La práctica es siempre guiada, ya sea por un instructor o mediante una grabación de audio. El protocolo clásico de Satyananda incluye un escáner corporal, hacerse consciente de las distintas partes del cuerpo, trabajar con sensaciones opuestas (frío-calor, pesadez-ligereza) y una fase de visualización.
Sin embargo, esta es una práctica de relajación que no se usa como método para dormir, sino más bien como apoyo para reducir el estrés en situaciones de insomnio. Normalmente empiezo con meditaciones más cortas, de cinco minutos, porque para muchas personas, sobre todo las que tienen ansiedad, estar 20 o 45 minutos sin hacer nada les genera angustia, explica María Marín-Cavestany, psicóloga clínica especializada en insomnio y ansiedad en psicoLoria. Primero necesitan aprender a estar a solas con su mente, comenta.
Por qué el Yoga Nidra puede ayudar con el insomnio
El efecto del Yoga Nidra sobre el sueño es indirecto. Lo que se busca es pasar de las ondas beta, que son las que tenemos cuando estamos en alerta o con hipervigilancia, algo muy habitual en personas con insomnio a medida que se acerca la hora de dormir, a ondas alfa o incluso theta, que son las que aparecen en estados meditativos profundos o en el sueño reparador, explica Marín. Esa transición no ocurre de forma espontánea en muchos insomnes, y el Yoga Nidra les sirve de entrenamiento.
Una revisión sistemática publicada en 2025 que analizó seis ensayos clínicos encontró que el Yoga Nidra mejoraba la latencia del sueño (el tiempo que se tarda en dormirse), el tiempo total de sueño y la eficiencia del sueño frente a distintos grupos de control.
Otro ensayo aleatorio y controlado que comparó el Yoga Nidra con la relajación muscular progresiva encontró que Yoga Nidra producía mejoras más marcadas en las fases de sueño profundo N2 y N3, y una reducción del cortisol salival, lo que indica que la práctica reduce la activación fisiológica del estrés que muchas veces está detrás del insomnio.
Por qué no se debe usar justo antes de dormir
Este es el punto menos intuitivo del Yoga Nidra y el que más confusión genera. Normalmente practicamos en la sesión de terapia, que evidentemente no está cerca de la noche, o recomendamos hacerlo por la mañana o al mediodía, explica Marín. Si la persona practica primero en esos momentos del día, luego es más fácil extender ese estado a la noche, añade.
La razón es fisiológica: si el practicante se adormece durante la sesión (algo frecuente cuando hay deuda de sueño acumulada), ese sueño ligero puede reducir la presión de sueño necesaria para dormirse profundamente a la hora de acostarse. El Yoga Nidra actúa mejor como siesta funcional a mitad del día que como ritual previo al sueño nocturno.
El tratamiento de primera línea para el insomnio es la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I). La intervención incluye la restricción del tiempo en cama, el control de estímulos antes de dormir, higiene del sueño y una reestructuración cognitiva de las creencias disfuncionales sobre el sueño. El Yoga Nidra funciona como complemento de todas estas medidas terapéuticas.
Primero trabajamos toda la parte cognitivo-conductual: la higiene del sueño, no asociar la cama con actividades que no sean dormir, trabajar los pensamientos intrusivos y convertirlos en pensamientos alternativos, enumera Marín. Una vez que ese conocimiento está asentado con el paciente, entonces empiezo con las técnicas prácticas, como la meditación, añade la especialista. El Yoga Nidra entra en esa segunda fase como herramienta de regulación de la activación del sistema nervioso.
La clave, insiste la psicóloga, es la práctica constante fuera de la consulta: El cerebro es un músculo que necesita entrenamiento. Como en el gimnasio, no sirve de nada ir una vez al mes durante dos horas. Es mucho más efectivo practicar tres veces a la semana 30 o 45 minutos. Lo mismo con la meditación: una vez a la semana en consulta no es suficiente. Y los resultados, cuando el paciente se compromete, son tangibles: Para mí ha supuesto una enorme mejora a nivel profesional el añadir estas técnicas. Si se toman en serio, la mejora es clara.
El Yoga Nidra no cura el insomnio crónico. Pero practicado durante el día y como complemento a la terapia habitual, puede ser una herramienta útil, accesible y sin efectos secundarios para mejorar la calidad de nuestro descanso.
eldiario.es · about 3 hours ago