Skip to content

Spanish nutrition foundation highlights figs' high fiber, minerals and sugar content in new data

7 articles·7 sources·updated about 2 hours ago·View in graph
arts & culturespain
AI-generated · Hosted in Europe

The Spanish Nutrition Foundation (FEN) published nutritional data on figs on Saturday, highlighting their composition and culinary versatility. According to FEN, fresh figs contain 16 grams of carbohydrates per 100 grams of edible portion, placing them among fruits with higher natural sugar content, alongside grapes and bananas. They also provide 2.5 grams of dietary fiber, with minimal fat and protein, though their protein includes all essential amino acids.

Micronutrients in figs include potassium, essential for fluid balance and muscle function, as well as vitamin B6, magnesium, calcium, and thiamine. Fresh figs contain 85 kcal per 100 grams, but this quadruples when dried due to water loss, which drops from 80% to 15%, concentrating their nutrients.

The foundation’s data accompanied two recipes demonstrating figs’ adaptability: a savory mini-pizza with fig jam, ricotta, and serrano ham, and a spiced fig confiture tart with rum and cinnamon. The mini-pizza recipe calls for a homemade dough base topped with fig jam, caramelized onions, serrano ham, and ricotta, baked at 200°C for 20 minutes. The tart features a fig confiture filling made with 1 kg of fresh figs, 600 grams of sugar, cinnamon, 50 ml of aged rum, and lemon juice, baked in a shortcrust pastry at 180°C for 30 minutes.

FEN’s nutritional breakdown underscores figs’ seasonal abundance in late summer, emphasizing their fiber, mineral, and antioxidant content. The recipes leverage both mermelada (chunky, lower-sugar preserves) and confitura (smooth, higher-sugar preserves) to maximize the fruit’s flavor and nutritional retention.

Share

Follow us for live European news

Source Intelligence
7 sources7 countries
Geographic Origin7 located
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
Political Spectrum4 mapped
CentreCentreRightRightLeftCentreLeft

Articles

¿Mermelada o confitura? Dos recetas para aprovechar al máximo de todos los nutrientes y minerales de los higos Descubre las diferencias entre ambas elaboraciones y aprende a preparar una dulce tarta de confitura y unas crujientes minipizzas saladasCómo preparar el calabacín marinado y cinco recetas sabrosísimas y ligeras para tomarlo
        Aunque a menudo las usamos como sinónimos, la mermelada y la confitura no son lo mismo: mientras la primera se elabora con la fruta troceada o triturada y una menor proporción de azúcar, la confitura parte del puré o la pulpa de la fruta con una concentración de azúcares superior. Esta distinción cobra especial relevancia al trabajar con los higos, una joya de final de verano repleta de fibra, potasio, calcio y antioxidantes cuya piel y pulpa ofrecen infinitas posibilidades en la cocina. Para que no desaproveches ni un solo nutriente de su breve temporada, te traemos dos recetas imprescindibles que conservarán intacta toda la riqueza de esta fruta durante meses.
    
        Según los datos recopilados por la Fundación Española de la Nutrición (FEN), tras el agua, el componente principal del higo fresco son los hidratos de carbono (16 gramos por cada 100 gramos de porción comestible), situándolo junto a la uva o el plátano entre las frutas con mayor concentración natural de azúcares (glucosa, fructosa y sacarosa). Sobresale por su notable aporte de fibra digestiva (2,5 g) y su bajo contenido graso y proteico, aunque esta modesta fracción de proteína contiene todos los aminoácidos esenciales. 
    
        En el apartado micronutricional, el higo destaca especialmente por su contenido en potasio, mineral clave para el equilibrio hidroelectrolítico y el músculo, y vitamina B6, además de pequeños aportes de magnesio, calcio y tiamina. Todo ello se traduce en unas moderadas 85 kcal por cada 100 gramos de fruto fresco, un perfil energético que se cuadruplica al desecarse debido a la pérdida de agua (que pasa del 80 al 15), transformándose en un concentrado nutricional de alta densidad. 
    Minipizzas de jamón serrano, mermelada de higos y queso ricotta
        
                                            






    
                                    
                
                                                                                                                                        
                                                    
                                                
                                                                                                                        
                                                    
                                                
                                                                    
                                                    
                                                
                                    
                

                

            
            

            
            
                            
            
                Cortando higos para la receta                            
                                    
            
                
        La mermelada de higos casera es una elaboración extraordinariamente versátil en la cocina. Lejos de limitarse a las tostadas del desayuno o a los postres, sus notas dulces y afrutadas maridan a la perfección con ingredientes salados, potentes y curados. Esta receta de minipizzas es el ejemplo idóneo para sorprender en un picoteo o resolver una cena informal: el crujiente de una masa artesanal recién horneada se combina con la untuosidad del queso, el toque dulce de la mermelada con cebolla pochada y el sabroso matiz del jamón serrano. Apunta los siguientes ingredientes para seis unidades:
    
        Para la masa de pizza artesanal:
    
                    
                                    200 mililitros de agua
                                    50 mililitros de aceite de oliva virgen extra
                                    Una cucharadita de levadura seca de panadería
                                    Una cucharadita de sal
                                    400 gramos de harina de fuerza
                            
            
        Para la cobertura y el horneado:
    
                    
                                    100 gramos de mermelada de higos
                                    150 gramos de jamón serrano en lonchas
                                    100 gramos de queso ricotta (o en su defecto, queso crema o rulo de cabra)
                                    Una cebolla pequeña
                                    Cinco mililitros de aceite de oliva virgen extra (para sofreír)
                                    Tomillo fresco y pimienta negra molida al gusto
                            
            
        En un cuenco amplio, mezcla el agua templada con el aceite de oliva virgen extra y la levadura seca de panadería. Remueve con unas varillas o tenedor hasta que se disuelva por completo y deja reposar la mezcla durante diez minutos a temperatura ambiente hasta que observemos una ligera capa de espuma en la superficie. Incorpora la harina de fuerza junto con la cucharadita de sal y comienza a amasar. Trabaja el conjunto sobre una superficie enharinada hasta obtener una bola suave, elástica y poco pegajosa. Tapa el recipiente con un paño húmedo y déjalo reposar en un lugar cálido durante aproximadamente dos horas o hasta que la masa duplique su volumen.
    
        Mientras la masa realiza su fermentación, pela y pica la cebolla pequeña en trozos muy finos. Pon a calentar una sartén pequeña con los 5 ml de aceite de oliva virgen extra, añade la cebolla, sazona con una pizca de sal y pimienta negra recién molida al gusto, y cocina a fuego suave durante 15 minutos hasta que quede transparente y blanda. Retira del fuego y deja que se atempere.
    
        Desgasifica la masa fermentada presionándola delicadamente con las manos sobre la mesa de trabajo. Extiéndela con ayuda de un rodillo hasta lograr un grosor fino y homogéneo. Utiliza un bol pequeño de cocina o un cortapastas para cortar seis discos individuales. Disponlos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y déjalos reposar unos minutos mientras precalientas el horno a 200 °C con calor únicamente en la parte inferior.
    
        Extiende sobre la base de cada disco una capa fina de mermelada de higos casera. Reparte por encima la cebolla pochada y distribuye las tiras de jamón serrano intercalando pequeñas porciones o pellizcos de queso ricotta. Introduce la bandeja en el horno precalentado a 200 °C durante unos 20 minutos, o hasta que los bordes de la masa adquieran un tono dorado, crujiente y perfectamente cocido.
    
        Saca las minipizzas del horno, corona con unas hojas de tomillo fresco para aportar aroma y sirve de inmediato mientras el queso está tierno y la base bien crujiente.
    Tarta crujiente de confitura casera de higos al aroma de ron y canela
        
                                            






    
                                    
                
                                                                                                                                        
                                                    
                                                
                                                                                                                        
                                                    
                                                
                                                                    
                                                    
                                                
                                    
                

                

            
            

            
            
                            
            
                Tarta de confitura de higo                            
                                    
            
                
        Esta receta rinde homenaje al aprovechamiento total del higo fresco en dos actos gastronómicos impecables: primero, elaborando una confitura artesanal impregnada de matices especiados y, segundo, utilizándola como relleno estrella de una tarta rústica de masa crujiente. El contraste entre el borde dorado y crujiente, la textura de la fruta y el toque tostado de los piñones convertirá este postre en una verdadera joya para tus meriendas o sobremesas. Anota los siguientes ingredientes:
    
        Para la confitura casera de higos (relleno):
    
                    
                                    Un kilo de higos frescos (lavados y cortados en cuartos)
                                    600 gramos de azúcar
                                    Una rama de canela
                                    50 mililitros de ron añejo
                                    El zumo de medio limón
                                    Una cucharada de piñones enteros
                            
            
        Para la base de la tarta y la cobertura:
    
                    
                                    Una lámina de masa para tarta dulce (masa quebrada o brisa)
                                    Un huevo batido
                                    Una cucharada de leche (para el pincelado)
                            
            
        En una cazuela amplia, mezcla la pulpa de los higos con el azúcar, el zumo de limón y la rama de canela. Deja macerar la mezcla a temperatura ambiente durante 30 minutos para que la fruta libere sus jugos naturales y el azúcar comience a disolverse. Llévala a fuego medio hasta que comience a hervir y, en ese punto, reduce a fuego suave. Cocina durante 40 minutos removiendo frecuentemente con una cuchara de madera. Incorpora el ron añejo en los últimos cinco minutos de cocción para evaporar el alcohol y fijar sus matices aromáticos. Retira la rama de canela, deja atemperar la confitura y reserva una taza grande de esta preparación (unos 250 g), mezclándola directamente con la cucharada de piñones.
    
        Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Desenrolla la lámina de masa para tarta dulce y fórrala sobre un molde circular desmontable de unos 22 cm, asegurándote de cubrir bien el fondo y los bordes. Recorta con un cuchillo los sobrantes de masa del contorno y resérvalos para el remate superior. Vierte sobre el lecho de la tarta la taza de confitura casera enriquecida con los piñones, distribuyéndola de manera uniforme con la ayuda de una espátula sin presionar en exceso.
    
        Amasa ligeramente los recortes de masa sobrantes y estíralos sobre una superficie enharinada con un rodillo. Corta tiras regulares con la ayuda de un cortapastas o cuchillo y colócalas entrelazadas sobre la confitura formando el clásico diseño enrejado, adhiriendo bien los extremos a las paredes del molde. En un cuenco pequeño, bate el huevo con la cucharada de leche y pincela delicadamente toda la estructura de masa.
    
        Introduce la tarta en el horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que observes que la masa adquiere un tono dorado impecable y una consistencia firme y crujiente. Retira del horno, deja que se temple sobre una rejilla para que la confitura de relleno asiente adecuadamente y sirve tibia o a temperatura ambiente.

¿Mermelada o confitura? Dos recetas para aprovechar al máximo de todos los nutrientes y minerales de los higos Descubre las diferencias entre ambas elaboraciones y aprende a preparar una dulce tarta de confitura y unas crujientes minipizzas saladasCómo preparar el calabacín marinado y cinco recetas sabrosísimas y ligeras para tomarlo Aunque a menudo las usamos como sinónimos, la mermelada y la confitura no son lo mismo: mientras la primera se elabora con la fruta troceada o triturada y una menor proporción de azúcar, la confitura parte del puré o la pulpa de la fruta con una concentración de azúcares superior. Esta distinción cobra especial relevancia al trabajar con los higos, una joya de final de verano repleta de fibra, potasio, calcio y antioxidantes cuya piel y pulpa ofrecen infinitas posibilidades en la cocina. Para que no desaproveches ni un solo nutriente de su breve temporada, te traemos dos recetas imprescindibles que conservarán intacta toda la riqueza de esta fruta durante meses. Según los datos recopilados por la Fundación Española de la Nutrición (FEN), tras el agua, el componente principal del higo fresco son los hidratos de carbono (16 gramos por cada 100 gramos de porción comestible), situándolo junto a la uva o el plátano entre las frutas con mayor concentración natural de azúcares (glucosa, fructosa y sacarosa). Sobresale por su notable aporte de fibra digestiva (2,5 g) y su bajo contenido graso y proteico, aunque esta modesta fracción de proteína contiene todos los aminoácidos esenciales. En el apartado micronutricional, el higo destaca especialmente por su contenido en potasio, mineral clave para el equilibrio hidroelectrolítico y el músculo, y vitamina B6, además de pequeños aportes de magnesio, calcio y tiamina. Todo ello se traduce en unas moderadas 85 kcal por cada 100 gramos de fruto fresco, un perfil energético que se cuadruplica al desecarse debido a la pérdida de agua (que pasa del 80 al 15), transformándose en un concentrado nutricional de alta densidad. Minipizzas de jamón serrano, mermelada de higos y queso ricotta Cortando higos para la receta La mermelada de higos casera es una elaboración extraordinariamente versátil en la cocina. Lejos de limitarse a las tostadas del desayuno o a los postres, sus notas dulces y afrutadas maridan a la perfección con ingredientes salados, potentes y curados. Esta receta de minipizzas es el ejemplo idóneo para sorprender en un picoteo o resolver una cena informal: el crujiente de una masa artesanal recién horneada se combina con la untuosidad del queso, el toque dulce de la mermelada con cebolla pochada y el sabroso matiz del jamón serrano. Apunta los siguientes ingredientes para seis unidades: Para la masa de pizza artesanal: 200 mililitros de agua 50 mililitros de aceite de oliva virgen extra Una cucharadita de levadura seca de panadería Una cucharadita de sal 400 gramos de harina de fuerza Para la cobertura y el horneado: 100 gramos de mermelada de higos 150 gramos de jamón serrano en lonchas 100 gramos de queso ricotta (o en su defecto, queso crema o rulo de cabra) Una cebolla pequeña Cinco mililitros de aceite de oliva virgen extra (para sofreír) Tomillo fresco y pimienta negra molida al gusto En un cuenco amplio, mezcla el agua templada con el aceite de oliva virgen extra y la levadura seca de panadería. Remueve con unas varillas o tenedor hasta que se disuelva por completo y deja reposar la mezcla durante diez minutos a temperatura ambiente hasta que observemos una ligera capa de espuma en la superficie. Incorpora la harina de fuerza junto con la cucharadita de sal y comienza a amasar. Trabaja el conjunto sobre una superficie enharinada hasta obtener una bola suave, elástica y poco pegajosa. Tapa el recipiente con un paño húmedo y déjalo reposar en un lugar cálido durante aproximadamente dos horas o hasta que la masa duplique su volumen. Mientras la masa realiza su fermentación, pela y pica la cebolla pequeña en trozos muy finos. Pon a calentar una sartén pequeña con los 5 ml de aceite de oliva virgen extra, añade la cebolla, sazona con una pizca de sal y pimienta negra recién molida al gusto, y cocina a fuego suave durante 15 minutos hasta que quede transparente y blanda. Retira del fuego y deja que se atempere. Desgasifica la masa fermentada presionándola delicadamente con las manos sobre la mesa de trabajo. Extiéndela con ayuda de un rodillo hasta lograr un grosor fino y homogéneo. Utiliza un bol pequeño de cocina o un cortapastas para cortar seis discos individuales. Disponlos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y déjalos reposar unos minutos mientras precalientas el horno a 200 °C con calor únicamente en la parte inferior. Extiende sobre la base de cada disco una capa fina de mermelada de higos casera. Reparte por encima la cebolla pochada y distribuye las tiras de jamón serrano intercalando pequeñas porciones o pellizcos de queso ricotta. Introduce la bandeja en el horno precalentado a 200 °C durante unos 20 minutos, o hasta que los bordes de la masa adquieran un tono dorado, crujiente y perfectamente cocido. Saca las minipizzas del horno, corona con unas hojas de tomillo fresco para aportar aroma y sirve de inmediato mientras el queso está tierno y la base bien crujiente. Tarta crujiente de confitura casera de higos al aroma de ron y canela Tarta de confitura de higo Esta receta rinde homenaje al aprovechamiento total del higo fresco en dos actos gastronómicos impecables: primero, elaborando una confitura artesanal impregnada de matices especiados y, segundo, utilizándola como relleno estrella de una tarta rústica de masa crujiente. El contraste entre el borde dorado y crujiente, la textura de la fruta y el toque tostado de los piñones convertirá este postre en una verdadera joya para tus meriendas o sobremesas. Anota los siguientes ingredientes: Para la confitura casera de higos (relleno): Un kilo de higos frescos (lavados y cortados en cuartos) 600 gramos de azúcar Una rama de canela 50 mililitros de ron añejo El zumo de medio limón Una cucharada de piñones enteros Para la base de la tarta y la cobertura: Una lámina de masa para tarta dulce (masa quebrada o brisa) Un huevo batido Una cucharada de leche (para el pincelado) En una cazuela amplia, mezcla la pulpa de los higos con el azúcar, el zumo de limón y la rama de canela. Deja macerar la mezcla a temperatura ambiente durante 30 minutos para que la fruta libere sus jugos naturales y el azúcar comience a disolverse. Llévala a fuego medio hasta que comience a hervir y, en ese punto, reduce a fuego suave. Cocina durante 40 minutos removiendo frecuentemente con una cuchara de madera. Incorpora el ron añejo en los últimos cinco minutos de cocción para evaporar el alcohol y fijar sus matices aromáticos. Retira la rama de canela, deja atemperar la confitura y reserva una taza grande de esta preparación (unos 250 g), mezclándola directamente con la cucharada de piñones. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Desenrolla la lámina de masa para tarta dulce y fórrala sobre un molde circular desmontable de unos 22 cm, asegurándote de cubrir bien el fondo y los bordes. Recorta con un cuchillo los sobrantes de masa del contorno y resérvalos para el remate superior. Vierte sobre el lecho de la tarta la taza de confitura casera enriquecida con los piñones, distribuyéndola de manera uniforme con la ayuda de una espátula sin presionar en exceso. Amasa ligeramente los recortes de masa sobrantes y estíralos sobre una superficie enharinada con un rodillo. Corta tiras regulares con la ayuda de un cortapastas o cuchillo y colócalas entrelazadas sobre la confitura formando el clásico diseño enrejado, adhiriendo bien los extremos a las paredes del molde. En un cuenco pequeño, bate el huevo con la cucharada de leche y pincela delicadamente toda la estructura de masa. Introduce la tarta en el horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que observes que la masa adquiere un tono dorado impecable y una consistencia firme y crujiente. Retira del horno, deja que se temple sobre una rejilla para que la confitura de relleno asiente adecuadamente y sirve tibia o a temperatura ambiente.

eldiario.es · about 2 hours ago

Live From Europe

Leivonta | Ranskalainen keikaus­piirakka omenoista on hurmaava herkku Omenasatoa voi käyttää erilaisiin herkkuihin.

helsingin sanomat · about 2 hours ago

Live From Europe

O que é Setembro sem a sopa gelada de tomate da Maria João? Todos sabemos como se deve comer este tomate de Verão: em grande quantidade, cru, em saladas e gaspachos, ou sacrificado num arroz de tomate feito com um refogado tímido e respeitador. Crónica de Miguel Esteves Cardoso

publico · about 3 hours ago

Live From Europe

Mida teha, kui kõhud täis, mahl ja moosid riiulis, kuid õunauputus kestab? Käes on õunte valmimise aeg, kuid mida teha siis, kui neid on mitu korda rohkem, kui üks pere, suguselts ja lähikondlased kokku ära süüa jõuavad? Nõu annavad Eesti Keskkonnateenuste ja Tartu linnavalitsuse spetsialistid.

postimees · about 3 hours ago

39 mesterséges édesítőt megvizsgálva derült csak ki, melyik mit okoz a bélben Miután az elhízottság a fejlett világ népbetegségévé vált, sokan – és nem is mindig megalapozatlanul – egyfajta bűnbaknak kiáltják ki a cukrot, a cukros ételeket. Hasítanak is a piacon a mesterséges édesítőszerek, azonban egyre több negatívum derül ki róluk. Legutóbb például az, hogy komoly hatással lehetnek a bél mikrobiomra, azaz az ott élő baktériumok sokféleségére.

39 mesterséges édesítőt megvizsgálva derült csak ki, melyik mit okoz a bélben Miután az elhízottság a fejlett világ népbetegségévé vált, sokan – és nem is mindig megalapozatlanul – egyfajta bűnbaknak kiáltják ki a cukrot, a cukros ételeket. Hasítanak is a piacon a mesterséges édesítőszerek, azonban egyre több negatívum derül ki róluk. Legutóbb például az, hogy komoly hatással lehetnek a bél mikrobiomra, azaz az ott élő baktériumok sokféleségére.

hvg.hu · about 3 hours ago

„Dadurch wird das Zahnfleisch verdrängt und das Zahnbein zusätzlich abgetragen Schon der heiße Kaffee am Morgen kann für manche Zähne zur Qual werden. Experten erklären, was hinter den stechenden Schmerzen steckt – und was die Beschwerden wirklich lindert.

„Dadurch wird das Zahnfleisch verdrängt und das Zahnbein zusätzlich abgetragen Schon der heiße Kaffee am Morgen kann für manche Zähne zur Qual werden. Experten erklären, was hinter den stechenden Schmerzen steckt – und was die Beschwerden wirklich lindert.

welt.de · about 4 hours ago

Live From Europe

Expert Insights: The apple that teaches you how to survive your first Danish autumn From its roots on Fyn to the best ways to choose, store and eat it, here is what to know about one of Denmarks most seasonal apples, writes Kiki Canuto

cphpost · about 4 hours ago