
El FMI refuerza su receta de austeridad y control del gasto para Europa como respuesta al impacto de la guerra de Irán A pesar del pobre crecimiento económico, el Fondo asegura que la UE debería tener como prioridad en sus políticas económicas "mantener ancladas las expectativas de inflación y mitigar el impacto del shock dentro del margen fiscal disponible"El BCE sube 0,25 puntos los tipos de interés hasta el 2,25 pese a la débil situación económica de Europa
No está justificado un apoyo fiscal generalizado, la consolidación fiscal estructural sigue siendo indispensable o una aplicación rigurosa del marco fiscal de la Unión Europea es fundamental. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha hecho públicas este jueves sus recomendaciones sobre política económica para los países de la zona Euro con un alegato sobre la austeridad y una apología de la contención fiscal. El organismo multilateral coloca como prioridad de las políticas comunitarias mantener ancladas las expectativas de inflación y mitigar el impacto del shock dentro del margen fiscal disponible.
El FMI ha hecho un preciso reconocimiento de los males que sufre Europa: urgencia por reducir la dependencia energética externa y la exposición a interrupciones del suministro procedentes del exterior, así como la limitada capacidad de Europa para gestionar conjuntamente los shocks económicos y geopolíticos. Sin embargo, aplica los tratamientos de siempre.
El planteamiento de respuesta de la institución multilateral es apretarse más el cinturón, a pesar de que admite que las perspectivas para la zona del euro se han deteriorado. Se espera que la guerra en Oriente Medio represente un importante, aunque temporal, choque adverso de oferta, que reduzca la confianza y endurezca las condiciones financieras.
De esta manera, las previsiones del FMI de crecimiento de la eurozona son del 0,9 en 2026 y del 1,2 en 2027, lo que supone 0,5 y 0,2 puntos porcentuales menos, respectivamente, a las estimaciones previas al conflicto. Respecto a la inflación, las proyecciones del Fondo son que aumente hasta el 2,8 en 2026 y el 2,3 en 2027, es decir, 0,8 y 0,4 puntos porcentuales por encima de las previsiones anteriores a la guerra.
A pesar de este escenario, el FMI plantea que la prioridad inmediata es mantener ancladas las expectativas de inflación y mitigar el impacto del shock dentro del margen fiscal disponible. De hecho, el Fondo aboga por una subida de tipos de interés de 50 puntos básicos durante 2026, pese al daño que va a provocar en las economías de familias y empresas.
No está justificado un apoyo fiscal generalizado
A la hora de definir las ayudas públicas ante la crisis de precios provocada por la guerra contra Irán iniciada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, el Fondo argumenta que no está justificado un apoyo fiscal generalizado, con lo que los países solo deberían apoyarse principalmente en los estabilizadores automáticos, incluido el sistema de protección social existente, compensando al mismo tiempo su impacto presupuestario allí donde el margen fiscal sea limitado.
El FMI apunta que si los efectos adversos se intensifican las ayudas solo deberían ser de carácter temporal y focalizado y preservar las señales de precio, es decir, evitar el tope de precios. En este sentido, el fondo critica las ayudas temporales de apoyo energético que muchos Estados miembros, como España, han aprobado y que serían equivalentes en promedio a alrededor del 0,1 del PIB de la UE ponderado por tamaño económico hasta mayo de 2026. El FMI desaprueba las medidas porque apunta que reducen los incentivos para el ahorro energético y generan efectos indirectos negativos sobre otros países importadores de combustibles.
Sobre medidas que ya están en marcha, el Fondo resalta que la flexibilización temporal de las normas sobre ayudas estatales para apoyar a empresas afectadas por el aumento de los costes energéticos (Marco Temporal de Ayudas Estatales por la Crisis de Oriente Medio), que sacó adelante la Comisión Europea, debe supervisarse cuidadosamente para evitar que ralentice la transición energética. Pero además, el FMI subraya que cualquier apoyo adicional debería ser limitado.
Por otro lado, aunque España, junto con Alemania, Italia, Austria y Portugal han reiterado su petición para que Bruselas permita el marco legal para que los países miembros aprueben un nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, El FMI señala que debe evitarse recurrir repetidamente a impuestos sobre beneficios extraordinarios (windfall taxes) tras aumentos de los precios energéticos —como ocurrió durante la crisis de 2022 y como se está planteando nuevamente en algunos países—, ya que podría desalentar las inversiones necesarias.
La consolidación fiscal estructural sigue siendo indispensable
Cuando ha llegado al seno de la Comisión Europea el debate sobre la aplicación de flexibilización de las reglas fiscales para inversiones en electrificación y energías renovables como han pedido Italia y España, el FMI puntualiza que la consolidación fiscal estructural sigue siendo indispensable.
A nivel de la zona euro, excluyendo a Alemania (donde está en marcha un aumento significativo de la inversión en infraestructuras), el personal técnico del FMI recomienda mejorar el saldo primario estructural en aproximadamente tres puntos porcentuales del PIB entre 2025 y 2031. Es decir, el Fondo propone un recorte del gasto relevante que luego calcula como un ajuste adicional de 1,3 puntos porcentuales respecto al escenario base, principalmente en los países con elevados niveles de deuda pública. Para tener una referencia, un 1 del PIB en España equivale a unos 17.000 millones de euros.
El FMI es intransigente en este sentido y resalta que una aplicación rigurosa del marco fiscal de la Unión Europea es fundamental, mientras que una mayor relajación de las reglas fiscales podría socavar la credibilidad del marco europeo y situar la deuda en una trayectoria aún más elevada. En particular, los países con altos niveles de endeudamiento deberían mantener los planes de ajuste acordados antes de la guerra para preservar su credibilidad fiscal.
Todos los países enfrentan importantes necesidades de gasto a largo plazo, por lo que será necesario continuar ajustando las cuentas públicas más allá del horizonte de medio plazo, remata el Fondo.
El organismo multilateral también advierte de que los riesgos para la estabilidad financiera han aumentado debido al deterioro de las perspectivas económicas y podrían intensificarse si un episodio global de aversión al riesgo amplificara los efectos negativos sobre la riqueza o si surgieran tensiones en los balances de instituciones financieras no bancarias altamente apalancadas, propagándose posteriormente a los bancos y a los mercados fundamentales de financiación.
eldiario.es · 1 day ago

La subida de tipos del BCE afectará a hipotecas, crédito y ahorro de familias y empresas El BCE sube 0,25 puntos los tipos de interés hasta el 2,25 pese a la débil situación económica de Europa
El Banco Central Europeo (BCE) ha subido este jueves los tipos de interés 25 puntos básicos, hasta el 2,25 , con el objetivo de controlar la inflación, una medida que encarece el precio del dinero y repercute directamente en la economía de las familias, las empresas y el Estado.
Aunque las decisiones de política monetaria de los bancos centrales pueden parecer lejanas, su impacto se deja sentir en el día a día de la ciudadanía, desde el coste de las hipotecas hasta el acceso al crédito o la rentabilidad del ahorro.
El giro de la política monetaria del organismo dirigido por Christine Lagarde se trasladará al euríbor, principal referencia de las hipotecas variables en España, que podría repuntar por encima del 3 como apunta el experto del Instituto Español de Analistas (IEA), Javier Santacruz, lo que elevará la carga financiera de los hogares.
Según la asociación de usuarios financieros Asufin, una revisión del euríbor supondría un aumento de más de 42 euros mensuales por cada 100.000 euros en una hipoteca a 25 años, lo que en un préstamo de 300.000 euros elevaría la cuota en torno a 120 euros al mes.
La subida de tipos también afectará a la firma de nuevas hipotecas a tipo fijo, al elevar las referencias de mercado que utilizan los bancos para fijar su precio.
Además, los préstamos ligados al euríbor, tanto de familias como de empresas, se encarecerán de forma automática. Precisamente es en los préstamos donde el experto económico de Asufin Antonio Gallardo ve el impacto más inmediato de la subida de tipos, quien recuerda que el encarecimiento del crédito tiende a enfriar la actividad económica y el consumo.
Explica también que la decisión del BCE llega en una época del año especialmente intensa para la contratación de financiación al consumo, vinculada a la compra de vehículos, reformas en el hogar o gastos asociados a las vacaciones de verano.
El aumento de los costes de financiación también puede influir en las decisiones de las empresas, que podrían intentar trasladar parte de ese mayor coste a los precios. Sin embargo, como señala Asufin, los precios ya se encuentran tensionados por la inflación y la incertidumbre que afecta al estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el transporte de la energía, lo que mantiene la presión sobre el consumidor y sus decisiones de compra.
El Estado también podría verse perjudicado, ya que financiarse sería más caro. El Tesoro tendría que ofrecer una mayor rentabilidad a los inversores que compran su deuda a través de letras, bonos u obligaciones.
Sin embargo, según Santacruz, el impacto será limitado porque la mayor parte de la deuda está emitida a largo plazo, por lo que el aumento de tipos solo eleva de forma gradual el coste medio, sin un salto brusco como en 2022.
Por el contrario, el ahorrador conservador se beneficiaría de un entorno de tipos más elevados. La mejora de la rentabilidad en depósitos, letras del Tesoro y renta fija a corto plazo puede suponer un incentivo para este perfil ahorrador.
Según Gallardo, podríamos volver a ver largas colas de gente en la sede del Banco de España para contratar letras del Tesoro, como ya se vio en 2023, cuando el BCE elevó también el precio del dinero.
El consenso del mercado descuenta, al menos, una segunda subida de los tipos de interés antes de que acabe el año para controlar la inflación, que en la zona euro se sitúa en el 3,2 en mayo, por encima del 2 marcado como objetivo por el BCE.
eldiario.es · 1 day ago