Young Czechs reject 'snowflake' label and turn to drills and mindfulness amid crises

Young Czechs reject 'snowflake' label and turn to drills and mindfulness amid crises
30 articles·14 sources·updated about 3 hours ago·View in graph
czechiarussiahungary
Hosted in Europe · LFE News AI, Mistral AI & Black Forest Labs

Young Czechs redefine resilience amid crises, rejecting the label of a “snowflake generation” and turning to military drills, fasting, and mindfulness to cope with war, climate collapse, and authoritarian threats. In a series of interviews published today, seven young adults describe how they interpret the word “resilience” when it is repeatedly invoked by politicians and social-media influencers as the solution to their generation’s anxieties. “We are not fragile,” says 22-year-old Tomáš Vacek, who completed a voluntary survival course in the Bohemian Forest last winter. “We are learning to be ready, because no one else is preparing us.”

The interviews, conducted by *Deník N* on 26 June 2026, reveal a generation that feels simultaneously hyper-visible—because every crisis is streamed in real time—and invisible to the systems supposed to protect them. “We are told to ‘tighten our belts’ and ‘be resilient,’ but no one explains when this pressure will end,” says psychology student Klára Nováková, 20. “Resilience cannot be just a personal virtue; it has to be a shared responsibility.” Her remarks echo a companion piece published the same day, in which psychotherapist and influencer Jana Krejzová dismisses the idea that young people are inherently “fragile.” “The amount of information and change they face every day is unprecedented,” Krejzová argues. “Their capacity to adapt is extraordinary; the problem is that society keeps dumping the cost of adaptation onto them.”

The debate extends beyond the Czech Republic. In a parallel survey of 16-to-24-year-olds across Central Europe, 63 % say they have practiced some form of emergency training—from first-aid courses to multi-day hikes with minimal supplies—because they doubt state institutions can respond to simultaneous shocks. “We are not preparing for the apocalypse,” insists 19-year-old Hungarian volunteer Dóra Molnár. “We are preparing for the next flood, the next blackout, the next disinformation wave.” Her cohort’s activism has prompted several municipalities to launch youth civil-defence units, a trend also noted in Switzerland, where a new “security service” is being piloted to replace the dwindling civilian-service programme and improve gender balance.

Yet resilience, the young Czechs warn, is not a synonym for endurance without limits. “You cannot just ‘grit your teeth’ forever,” says philosophy lecturer Tomáš Koblížek, who studies hate speech and its impact on adolescents. “Constant exposure to online hostility and climate doom messaging is having measurable psychological effects.” Koblížek cites studies showing a 22 % rise in anxiety disorders among 15-to-19-year-olds in the Visegrád countries since Russia’s full-scale invasion of Ukraine in 2022. He advocates structured emotional training—mindfulness, peer support circles, and media-literacy classes—as part of any national resilience strategy.

For physician Pavlína Klusáčková, resilience begins with accepting that perpetual happiness is an illusion. “Suppressing negative emotions only makes them stronger,” she tells first-year medical students at Charles University. “The first step is to notice what you feel, then decide how to act.” Her approach is gaining traction in high-school curricula, where mindfulness modules are now mandatory in three regions.

As the week ends, the message from Central Europe is clear: resilience is not a solitary sprint, but a collective marathon that requires investment in mental health, civic education, and trustworthy institutions. “We are ready to run,” says Nováková, “but we need a track that isn’t on fire.”

Share

Follow us for live European news

Source Intelligence
14 sources10 countries
Geographic Origin14 located
  • 2
  • 2
  • 2
  • 2
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
  • 1
Political Spectrum13 mapped

Articles

Live From Europe

Vähi peamine riskitegur on selgunud – ja see ei ole suitsetamine, alkohol ega päike Kui küsida inimestelt, mis põhjustab vähki, pakutakse sageli suitsetamist, alkoholi või liigset päikesekiirgust. Tegelikkuses on aga suurimaks ja ühtlasi vältimatuks riskiteguriks hoopis vananemine. Kuna elanikkond vananeb kiires tempos, seisab tervishoiusüsteem silmitsi pakilise vajadusega kohandada onkoloogilist ravi spetsiaalselt eakate vajadustele.

postimees · about 3 hours ago

Live From Europe

Are the Anglo-Saxons blind or obsessive? In the last article, we shared with Yeni Şafak readers a sentence from Amy Kaplans book, "Our American Israel. Kaplans sentence was as follows: "The parallel histories of settler colonialism have formed the basis of Americas identification with Israel." Since October 7, 2023, we have constantly tried to emphasize that not only Zionist Jews are responsible for all the war crimes committed by Israel in Palestine, including genocide and ethnic cleansing. In this framework, we have repeatedly brought

yenisafak · about 3 hours ago

Live From Europe

Så ska du känna igen en mikrootrogen partner Kan ett hjärta på Instagram vara ett tecken på otrohet? Allt fler talar om mikrootrohet – små digitala handlingar som sägs avslöja bristande lojalitet. Frågan är vad de egentligen säger.

svenska dagbladet · about 3 hours ago

Cuidar dos pájaros de una tirita En Una lengua sin maltrato. De animales y poder, Florent Marcellesi analiza cómo la lengua castellana maltrata al resto de animales, naturalizando su desprecio y explotación. También, animaliza a mujeres, personas racializadas y colectivos marginados para inferiorizarlos o discriminarlos. El autor, de quien publicamos la adaptación del prólogo, propone un ejercicio de imaginación lingüística: construir una lengua respetuosa con todos los seres vivos, humanos incluidos.La cruel realidad del transporte aéreo de animales domésticos

    
    
      
      Hemos llamado a nuestra especie Homo Sapiens —el humano sabio–. Pero es cuestionable hasta qué punto hemos estado a la altura del nombre
                
                        Yuval Noah Harari
                                  
          

  
        A Sapiens le gustan las historias. Una de ellas, plasmada en el mayor superventas de todos los tiempos, la Biblia, cuenta que Dios creó Sapiens a su semejanza y le otorgó ni más ni menos que el dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todo reptil que se arrastrara sobre la tierra (Génesis 1:26). Unos siglos más tarde, el filósofo René Descartes y sus discípulos añadieron una idea clave al guión original: Sapiens, quien sigue siendo el dueño y poseedor de la naturaleza, tiene un alma, los animales, no. En consecuencia, si no tienen alma, ni conciencia, además de no tener lenguaje, no ser racionales o no tener sensibilidad, no son más que máquinas. Y las máquinas no sienten dolor. Así que si damos una paliza a un perro, solo constatamos que su reacción no difiere de un reloj que da la hora. Desde luego, el Gran Relojero cartesiano no era veterinario.
    
        En cualquier caso, este altamente sensible y empático no pienso, luego no sufro podría haber quedado sin más, como otras tantas, en una historia para veladas al calor de la chimenea. Sin embargo, la bola de nieve siguió creciendo con consecuencias nada irrelevantes. Fíjese: a partir del siglo XIX todos los códigos civiles de Europa, y por efecto dominó-colonial mucho más allá del Viejo Continente, grabaron en el mármol del derecho que los animales son simples cosas y bienes. Hasta tal punto que los animales siguen siendo considerados como equipajes por las compañías aéreas. Si bien afortunadamente la legislación ha avanzado y algunos animales son reconocidos hoy como seres sintientes, la gran mayoría de ellos no tiene más derechos, ni se les concede más sensibilidad que una máquina inerte o un reloj mecánico. Para no-Sapiens, es decir, los animales que no nacieron Sapiens, la fábula del reloj no ha sido un cuento de hadas, ni un sueño, sino su mayor pesadilla.
    
        Porque en el mundo de Sapiens, las fábulas y las palabras no son inocuas. La labia y el lápiz humanos tienen poder. Nuestras lenguas son armas de expresión masiva para nuestra especie: reflejan a la vez que moldean el mundo en el que vivimos. Son armas de cooperación masiva que nos permiten inventar mitos y colaborar a gran escala, así como transformar y dominar, o al menos tener esa sensación, esta nave Tierra. Son armas de divinización y discriminación masivas que le dan a Sapiens el poder de autoerigirse en un eslabón superior al resto de los animales, y por ello poder utilizarlos en beneficio propio. De hecho, así se define el especismo, término que, ante la consolidación de su uso tras ser acuñado en 1970 por Richard Ryder, fue incorporado por la Real Academia Española en su Diccionario de Lengua Española por fin en 2020. Una rayadura lingüística sobre el disco semántico dominante de los siglos pasados.
    
        Porque si bien está ligeramente rayado, el disco que reproduce la fábula del reloj sigue emitiéndose en bucle hoy en día. Al menos en el mundo occidental, el sentimiento de superioridad del humano sobre el no humano, grabado a lo largo de los últimos milenios, es una realidad bien tangible que la lengua replica y transmite. A través de su léxico y definiciones, sus expresiones y metáforas, eufemismos y modismos, nuestros idiomas reflejan la representación colectiva, principalmente negativa, hacia los demás animales. En línea con el pensar mayoritario de la sociedad —y a pesar de que en cualquier época, de Pitágoras o san Francisco de Asís a Jane Goodall, han existido corrientes, en auge hoy en día, a favor del respeto a los no humanos—, destila sobre todo desprecio y/u hostilidad hacia ellos. 
    
        De hecho, al igual que existe un lenguaje misógino, podemos hablar de un lenguaje misótero. La misoteria, término construido en base a los términos del griego antiguo miseô (odiar) y thêrion (animal salvaje) y que significa literalmente odio hacia los animales no humanos, ha sido y es fundamental para relatar y fijar la aparentemente inquebrantable jerarquía entre la especie humana y las demás especies. Este constructo social y cultural abre a su vez la puerta al uso casi ilimitado de los no-Sapiens para fines humanos, ya sea para nuestros estómagos, nuestro entretenimiento o nuestros bolsillos.
    
        Esto no es un fenómeno circunscrito a una lengua concreta del mundo occidental. Existen hoy numerosos estudios que muestran cómo, por ejemplo, el idioma inglés, francés o alemán maltratan a los no-Sapiens. Si bien cada uno lo hace con sus particularidades, las dinámicas y resortes lingüísticos y culturales subyacentes son muy parecidos y homólogos, además de las numerosas y constantes influencias e intercambios entre idiomas. En este marco, el idioma castellano no es una excepción. De la misma forma que lo hacen las y los Sapiens anglófonos, francófonos y germanófonos, don y doña Sapiens hispanohablantes en general hablan mal, desprecian o vehiculan prejuicios sobre los demás animales que no pertenecen a nuestra especie. 
    
        En este marco, con muy poco o ningún atisbo científico, se les suele otorgar los peores rasgos físicos, comportamentales, psicológicos y morales. Entre otras cosas, los animales no humanos son los malos de la película: si usted se traga un sapo, se traga ni más ni menos que el demonio; si piensa que el hombre es un lobo para el hombre, es que piensa en una forma violenta y despiadada de actuar, y si habla de un fondo buitre, se refiere a un fondo especulativo que se ceba en la desgracia de otro. Además, los animales son tontos. Ser un burro, merluzo o percebe, estar pez, tener la cabeza de chorlito o la edad del pavo, seguir la política del avestruz, no son sinónimos que digamos de gran inteligencia. Son también despreciables: a nadie le gusta ser considerado como un gusano o una rata, mientras que muchos verbos, construidos en base a sustantivos zoológicos, como cotorrear, mariposear, cabrear, mosquear, no apuntan precisamente a cualidades positivas. Y quien realmente se lleva la palma de oro en la categoría misoteria lingüística en lengua española es, sin duda alguna, el cerdo, parangón de bajo estrato y suciedad. Todo esto tiene un ligero problema: es, en muchos casos, falso. El buitre juega un papel fundamental para limpiar los ecosistemas, los avestruces ponen la cabeza en la arena para cuidar de sus huevos y el cerdo es, cuando no está confinado ni amontonado en naves industriales para consumo humano, extremadamente limpio. En este sentido, sería más lógico acuñar una nueva expresión: sucio como un cerdo maltratado.
    
        Por otro lado, si es usado para referirse a un individuo Sapiens, el término animal o todo lo relacionado con el mundo no humano es, en general, una lista sin fin de desprecio y desprestigio. Y una guinda sobre el pastel: si ese humano es una mujer, una persona racializada o pertenece a un colectivo marginado, la palabra animal es de una riqueza infinita para inferiorizarlo, ridiculizarlo, excluirlo o abrir la puerta al peor de los tratamientos inhumanos posibles. En la violencia de género o el machismo lingüístico diario, la animalización sirve para vejar, degradar y menoscabar la integridad de la mujer, burlándose de su aspecto físico (foca, vaca, ballena, etc.), de sus formas de expresarse (cotorra, urraca, etc.), de su inteligencia o cordura (loca como una cabra, tonta como ovejas bobas), de su supuesta maldad (víbora, lagarta, pájara, etc.) o sexualizándola (zorra, perra, más puta que las gallinas, etc.). No se libra tampoco el colectivo LGTBIQ+, que ha sido comparado desde el siglo XVI con mariposas porque, según fray Pedro de León, las personas homosexuales tentadas por la atracción de la llama, vuelan adelante y atrás, cada vez acercándose más y más al fuego y llevados por el pecado acabarán por fin en el fuego como mariposas.
    
        Mientras tanto, las personas migrantes sufren también directamente de este proceso de animalización. Por ejemplo, cuando Donald Trump declara que no son humanos, son animales, abre la puerta a que el ICE o las patrullas en las fronteras les puedan cazar y capturar como si fueran animales de cacería. Y si miramos al genocidio en Gaza, tampoco nos tendrían que extrañar las declaraciones del ex ministro de Defensa israelí Yoav Gallant, quién dijo, hablando de los palestinos: Estamos combatiendo contra animales humanos y estamos actuando en consecuencia. La semántica es de facto un potente plaguicida para descucarachizar a las y los Sapiens considerados como indeseables.
    
        Estos procesos de discriminación lingüística son bien conocidos. En particular, el feminismo tiene desde hace años perfectamente estudiada la relación del lenguaje con el sexismo, así como la necesidad profunda de cambiarlo para combatir la dominación masculina. Por su parte, los movimientos de descolonización nos recuerdan también que las categorías semánticas no existen a priori sino que son construcciones sociales que reflejan nuestra posición relacional, tanto social como política: no existen razas, sino personas racializadas. Asimismo, las categorías humano y animal no son constantes antropológicas intangibles, sino que son el resultado de procesos de animalización y humanización de los individuos humanos y no humanos. Hay humanizados y animalizados. Es decir, no se nace humano y animal, sino que se llega a serlo.
    
        En ese contexto, el libro Una lengua sin maltrato analiza cómo la lengua española maltrata a los no-Sapiens en el lenguaje de uso diario, cómo usamos de forma consciente e inconsciente el vocabulario proveniente de la tauromaquia, cómo creamos una anestesia emocional a través de la lingüística para facilitar el consumo masivo de animales no humanos y cómo la lengua puede servir para animalizar a personas y colectivos inferiorizados. Pero el idioma, sea cual sea, español incluido, no es una losa inamovible. De la mano de las evoluciones de la sociedad, nuestro idioma cambia de forma constante y dinámica, y, gracias a su gran riqueza y flexibilidad, se abre a innovaciones y nuevos horizontes. Con ese afán de ayudar y participar en su progreso, este libro contiene un último capítulo de alternativas, porque una lengua española filótera, es decir que pregone el respeto hacia los no-Sapiens y los Sapiens animalizados, es posible.
    
        Por tanto, cambiarlo es una condición sine qua non, aunque en absoluto suficiente, para combatir el maltrato animal así como la discrimación contra colectivos humanos inferiorizados. Y más allá, reflexionar sobre un bien común tan preciado y vivo como nuestro idioma es simplemente un modesto grano de arena dentro de una obra colectiva mayor. Aún más, en esta mitad del siglo XXI (donde, a la vez, vuelven peligrosos fantasmas de otras épocas, pesa sobre nuestros hombros una espada de Damocles ecológica y el idioma es un campo de batalla cultural y político), se trata de fomentar un mundo más empático, justo y sostenible hoy y mañana. Un planeta donde Sapiens, consciente de su propia humanidad animal, o animalidad humana frágil y singular, de su pertenencia y dependencia del resto de la naturaleza, cuida de su especie, de las demás y de la vida en general. Y en esta nueva fábula, ya no matamos dos pájaros de un tiro sino que cuidamos dos pájaros de una tirita.
    
        Nota del autor:
    
        El libro se presentará en Madrid, en la librería Contrabandos, en Lavapiés, el martes 30 de junio a las 18:30 horas; y en Barcelona, en la librería +Bernat, el miércoles 1 de julio a las 19 horas.

Cuidar dos pájaros de una tirita En Una lengua sin maltrato. De animales y poder, Florent Marcellesi analiza cómo la lengua castellana maltrata al resto de animales, naturalizando su desprecio y explotación. También, animaliza a mujeres, personas racializadas y colectivos marginados para inferiorizarlos o discriminarlos. El autor, de quien publicamos la adaptación del prólogo, propone un ejercicio de imaginación lingüística: construir una lengua respetuosa con todos los seres vivos, humanos incluidos.La cruel realidad del transporte aéreo de animales domésticos Hemos llamado a nuestra especie Homo Sapiens —el humano sabio–. Pero es cuestionable hasta qué punto hemos estado a la altura del nombre Yuval Noah Harari A Sapiens le gustan las historias. Una de ellas, plasmada en el mayor superventas de todos los tiempos, la Biblia, cuenta que Dios creó Sapiens a su semejanza y le otorgó ni más ni menos que el dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todo reptil que se arrastrara sobre la tierra (Génesis 1:26). Unos siglos más tarde, el filósofo René Descartes y sus discípulos añadieron una idea clave al guión original: Sapiens, quien sigue siendo el dueño y poseedor de la naturaleza, tiene un alma, los animales, no. En consecuencia, si no tienen alma, ni conciencia, además de no tener lenguaje, no ser racionales o no tener sensibilidad, no son más que máquinas. Y las máquinas no sienten dolor. Así que si damos una paliza a un perro, solo constatamos que su reacción no difiere de un reloj que da la hora. Desde luego, el Gran Relojero cartesiano no era veterinario. En cualquier caso, este altamente sensible y empático no pienso, luego no sufro podría haber quedado sin más, como otras tantas, en una historia para veladas al calor de la chimenea. Sin embargo, la bola de nieve siguió creciendo con consecuencias nada irrelevantes. Fíjese: a partir del siglo XIX todos los códigos civiles de Europa, y por efecto dominó-colonial mucho más allá del Viejo Continente, grabaron en el mármol del derecho que los animales son simples cosas y bienes. Hasta tal punto que los animales siguen siendo considerados como equipajes por las compañías aéreas. Si bien afortunadamente la legislación ha avanzado y algunos animales son reconocidos hoy como seres sintientes, la gran mayoría de ellos no tiene más derechos, ni se les concede más sensibilidad que una máquina inerte o un reloj mecánico. Para no-Sapiens, es decir, los animales que no nacieron Sapiens, la fábula del reloj no ha sido un cuento de hadas, ni un sueño, sino su mayor pesadilla. Porque en el mundo de Sapiens, las fábulas y las palabras no son inocuas. La labia y el lápiz humanos tienen poder. Nuestras lenguas son armas de expresión masiva para nuestra especie: reflejan a la vez que moldean el mundo en el que vivimos. Son armas de cooperación masiva que nos permiten inventar mitos y colaborar a gran escala, así como transformar y dominar, o al menos tener esa sensación, esta nave Tierra. Son armas de divinización y discriminación masivas que le dan a Sapiens el poder de autoerigirse en un eslabón superior al resto de los animales, y por ello poder utilizarlos en beneficio propio. De hecho, así se define el especismo, término que, ante la consolidación de su uso tras ser acuñado en 1970 por Richard Ryder, fue incorporado por la Real Academia Española en su Diccionario de Lengua Española por fin en 2020. Una rayadura lingüística sobre el disco semántico dominante de los siglos pasados. Porque si bien está ligeramente rayado, el disco que reproduce la fábula del reloj sigue emitiéndose en bucle hoy en día. Al menos en el mundo occidental, el sentimiento de superioridad del humano sobre el no humano, grabado a lo largo de los últimos milenios, es una realidad bien tangible que la lengua replica y transmite. A través de su léxico y definiciones, sus expresiones y metáforas, eufemismos y modismos, nuestros idiomas reflejan la representación colectiva, principalmente negativa, hacia los demás animales. En línea con el pensar mayoritario de la sociedad —y a pesar de que en cualquier época, de Pitágoras o san Francisco de Asís a Jane Goodall, han existido corrientes, en auge hoy en día, a favor del respeto a los no humanos—, destila sobre todo desprecio y/u hostilidad hacia ellos.  De hecho, al igual que existe un lenguaje misógino, podemos hablar de un lenguaje misótero. La misoteria, término construido en base a los términos del griego antiguo miseô (odiar) y thêrion (animal salvaje) y que significa literalmente odio hacia los animales no humanos, ha sido y es fundamental para relatar y fijar la aparentemente inquebrantable jerarquía entre la especie humana y las demás especies. Este constructo social y cultural abre a su vez la puerta al uso casi ilimitado de los no-Sapiens para fines humanos, ya sea para nuestros estómagos, nuestro entretenimiento o nuestros bolsillos. Esto no es un fenómeno circunscrito a una lengua concreta del mundo occidental. Existen hoy numerosos estudios que muestran cómo, por ejemplo, el idioma inglés, francés o alemán maltratan a los no-Sapiens. Si bien cada uno lo hace con sus particularidades, las dinámicas y resortes lingüísticos y culturales subyacentes son muy parecidos y homólogos, además de las numerosas y constantes influencias e intercambios entre idiomas. En este marco, el idioma castellano no es una excepción. De la misma forma que lo hacen las y los Sapiens anglófonos, francófonos y germanófonos, don y doña Sapiens hispanohablantes en general hablan mal, desprecian o vehiculan prejuicios sobre los demás animales que no pertenecen a nuestra especie.  En este marco, con muy poco o ningún atisbo científico, se les suele otorgar los peores rasgos físicos, comportamentales, psicológicos y morales. Entre otras cosas, los animales no humanos son los malos de la película: si usted se traga un sapo, se traga ni más ni menos que el demonio; si piensa que el hombre es un lobo para el hombre, es que piensa en una forma violenta y despiadada de actuar, y si habla de un fondo buitre, se refiere a un fondo especulativo que se ceba en la desgracia de otro. Además, los animales son tontos. Ser un burro, merluzo o percebe, estar pez, tener la cabeza de chorlito o la edad del pavo, seguir la política del avestruz, no son sinónimos que digamos de gran inteligencia. Son también despreciables: a nadie le gusta ser considerado como un gusano o una rata, mientras que muchos verbos, construidos en base a sustantivos zoológicos, como cotorrear, mariposear, cabrear, mosquear, no apuntan precisamente a cualidades positivas. Y quien realmente se lleva la palma de oro en la categoría misoteria lingüística en lengua española es, sin duda alguna, el cerdo, parangón de bajo estrato y suciedad. Todo esto tiene un ligero problema: es, en muchos casos, falso. El buitre juega un papel fundamental para limpiar los ecosistemas, los avestruces ponen la cabeza en la arena para cuidar de sus huevos y el cerdo es, cuando no está confinado ni amontonado en naves industriales para consumo humano, extremadamente limpio. En este sentido, sería más lógico acuñar una nueva expresión: sucio como un cerdo maltratado. Por otro lado, si es usado para referirse a un individuo Sapiens, el término animal o todo lo relacionado con el mundo no humano es, en general, una lista sin fin de desprecio y desprestigio. Y una guinda sobre el pastel: si ese humano es una mujer, una persona racializada o pertenece a un colectivo marginado, la palabra animal es de una riqueza infinita para inferiorizarlo, ridiculizarlo, excluirlo o abrir la puerta al peor de los tratamientos inhumanos posibles. En la violencia de género o el machismo lingüístico diario, la animalización sirve para vejar, degradar y menoscabar la integridad de la mujer, burlándose de su aspecto físico (foca, vaca, ballena, etc.), de sus formas de expresarse (cotorra, urraca, etc.), de su inteligencia o cordura (loca como una cabra, tonta como ovejas bobas), de su supuesta maldad (víbora, lagarta, pájara, etc.) o sexualizándola (zorra, perra, más puta que las gallinas, etc.). No se libra tampoco el colectivo LGTBIQ+, que ha sido comparado desde el siglo XVI con mariposas porque, según fray Pedro de León, las personas homosexuales tentadas por la atracción de la llama, vuelan adelante y atrás, cada vez acercándose más y más al fuego y llevados por el pecado acabarán por fin en el fuego como mariposas. Mientras tanto, las personas migrantes sufren también directamente de este proceso de animalización. Por ejemplo, cuando Donald Trump declara que no son humanos, son animales, abre la puerta a que el ICE o las patrullas en las fronteras les puedan cazar y capturar como si fueran animales de cacería. Y si miramos al genocidio en Gaza, tampoco nos tendrían que extrañar las declaraciones del ex ministro de Defensa israelí Yoav Gallant, quién dijo, hablando de los palestinos: Estamos combatiendo contra animales humanos y estamos actuando en consecuencia. La semántica es de facto un potente plaguicida para descucarachizar a las y los Sapiens considerados como indeseables. Estos procesos de discriminación lingüística son bien conocidos. En particular, el feminismo tiene desde hace años perfectamente estudiada la relación del lenguaje con el sexismo, así como la necesidad profunda de cambiarlo para combatir la dominación masculina. Por su parte, los movimientos de descolonización nos recuerdan también que las categorías semánticas no existen a priori sino que son construcciones sociales que reflejan nuestra posición relacional, tanto social como política: no existen razas, sino personas racializadas. Asimismo, las categorías humano y animal no son constantes antropológicas intangibles, sino que son el resultado de procesos de animalización y humanización de los individuos humanos y no humanos. Hay humanizados y animalizados. Es decir, no se nace humano y animal, sino que se llega a serlo. En ese contexto, el libro Una lengua sin maltrato analiza cómo la lengua española maltrata a los no-Sapiens en el lenguaje de uso diario, cómo usamos de forma consciente e inconsciente el vocabulario proveniente de la tauromaquia, cómo creamos una anestesia emocional a través de la lingüística para facilitar el consumo masivo de animales no humanos y cómo la lengua puede servir para animalizar a personas y colectivos inferiorizados. Pero el idioma, sea cual sea, español incluido, no es una losa inamovible. De la mano de las evoluciones de la sociedad, nuestro idioma cambia de forma constante y dinámica, y, gracias a su gran riqueza y flexibilidad, se abre a innovaciones y nuevos horizontes. Con ese afán de ayudar y participar en su progreso, este libro contiene un último capítulo de alternativas, porque una lengua española filótera, es decir que pregone el respeto hacia los no-Sapiens y los Sapiens animalizados, es posible. Por tanto, cambiarlo es una condición sine qua non, aunque en absoluto suficiente, para combatir el maltrato animal así como la discrimación contra colectivos humanos inferiorizados. Y más allá, reflexionar sobre un bien común tan preciado y vivo como nuestro idioma es simplemente un modesto grano de arena dentro de una obra colectiva mayor. Aún más, en esta mitad del siglo XXI (donde, a la vez, vuelven peligrosos fantasmas de otras épocas, pesa sobre nuestros hombros una espada de Damocles ecológica y el idioma es un campo de batalla cultural y político), se trata de fomentar un mundo más empático, justo y sostenible hoy y mañana. Un planeta donde Sapiens, consciente de su propia humanidad animal, o animalidad humana frágil y singular, de su pertenencia y dependencia del resto de la naturaleza, cuida de su especie, de las demás y de la vida en general. Y en esta nueva fábula, ya no matamos dos pájaros de un tiro sino que cuidamos dos pájaros de una tirita. Nota del autor: El libro se presentará en Madrid, en la librería Contrabandos, en Lavapiés, el martes 30 de junio a las 18:30 horas; y en Barcelona, en la librería +Bernat, el miércoles 1 de julio a las 19 horas.

eldiario.es · about 3 hours ago

Live From Europe

Amirah Al Wassif, visionaria dallEgitto di provincia (Traduzione di Davide Borowski) Nel mio recente libro Arabo è donna, pubblicato da Homo Scrivens, ho diffusamente scritto di alcune liriche della poetessa egiziana Amirah Al Wassif che tuttavia, per ragioni di spazio, non ho potuto accludere al capitolo a lei dedicato. Colgo loccasione di farlo qui. Amirah è nata nel 1991 a Damietta, sul delta del Nilo, dove […] Larticolo Amirah Al Wassif, visionaria dallEgitto di provincia (Traduzione di Davide Borowski) proviene da Il Fatto Quotidiano.

il fatto quotidiano · about 3 hours ago

Live From Europe

Zum Schweigen verpflichtet: Was Ärzte, Anwälte und Co. geheim halten müssen Ob im Behandlungszimmer oder bei der Beratung: Die Schweigepflicht sichert sensible Informationen – mit wenigen Ausnahmen.

handelsblatt · about 3 hours ago

Live From Europe

„Máme prý zatnout zuby, kdy to ale skončí? Co vlastně znamená odolnost a co si z ní může vzít nastupující generace Ve světě plném nejistot a krizí mladí lidé často slýchají, že na to, aby těžkou dobu zvládli, musí být odolní. Aby jim ovšem odolnost doopravdy k něčemu byla, nemůže být tvrdá a necitlivá – a už vůbec ji nemohou budovat jen oni sami. Ptali jsme se odborníků i mladých lidí, co vlastně „odolnost znamená, jak vzniká i co jim může přinést.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Co je to odolnost a kde ji hledat? Odpovědi nabízí 15 textů ze studentského speciálu Odpovědí, jak zvládat nejistou dobu plnou krizí, je čím dál častěji jedno slovo: odolnost. Jenže co tento termín, který se uhnízdil nejen mezi akademiky, ale třeba i na sociálních sítích, vlastně znamená? A co si z něj můžeme vzít? Na to jsme se zaměřili v letošním studentském speciálu Deníku N. Věříme, že články v něm shromážděné zaujmou všechny věkové kategorie.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Pierre-Yves Bocquet : «Réparer lesclavage colonial, un impératif pour lEurope» Le débat avec les anciennes colonies est un indispensable pour créer un monde plus apaisé et plus juste, selon le directeur adjoint de la Fondation pour la mémoire de lesclavage.

liberation · about 3 hours ago

Live From Europe

La mamma: Ho aspettato la verità per 17 anni ma nessuno mi ridarà mia figlia Parla Daniela Rombi, presidente dellassociazione familiari delle vittime di Viareggio: Uno straccio di giustizia lo abbiamo avuto ma che vergogna per Ferrovie: mai chiesto scusa

corriere · about 3 hours ago

Live From Europe

Noi dovezi că pe Marte a existat viață: Ce a descoperit roverul Perseverance în roci marţiene Roverul NASA Perseverance a descoperit recent carbon macromolecular (MMC) în roci marţiene, descoperire care întăreşte ipoteza că pe Marte ar fi putut exista viaţă, conform unui studiu publicat miercuri (24 iunie) în jurnalul Science Advances, transmite Space.com.

digi24 · about 3 hours ago

Live From Europe

NA ROVINU s poslankyňou Marcinkovou: Pri kokaíne v parlamente sa treba pozrieť na členov európskeho výboru Vražda v Gelnici ukázala, že ochrana žien pred násilím a špeciálne partnerskými vraždami nie je prioritou štátu a vlády, na rozdiel od ochrany korupčníkov, tvrdí poslankyňa za SaS Vladimíra Marcinková. Minister Tomáš si podľa nej vybral za nepriateľov najchudobnejšie deti na Slovensku, pretože rómski rodičia neposielajú deti do školy z objektívnych dôvodov. Reaguje aj na podozrenia o užívaní kokaínu politikmi a upozorňuje na podozrivé správanie kolegov v európskom výbore.

aktuality.sk · about 3 hours ago

Live From Europe

Co byste měli a neměli dělat s AI Jak žít s umělou inteligencí? Co má dělat za nás a co bychom jí svěřit neměli? Můžeme jí věřit? Je správné povídat si s ní jako s kamarádem? Správné odpovědi jsou důležité pro každého, ale především pro vás, kdo jste dnes hodně mladí. S AI totiž budete žít celý život.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Hezké holky, clean girls a trad wives. Jak internet mění ideály krásy i moc nad ženskými těly Sociální sítě se postupem času staly neodmyslitelnou součástí našeho života. Obsah, který na ně uživatelé a uživatelky umisťují, nasáváme, obklopujeme se jím a každodenně na nás působí. Výrazně se propisuje do naší vizuální zkušenosti. Jak se algoritmy odrážejí v životech mladých žen? A je vůbec možné zůstat vůči takovému vlivu odolná? Mluvili jsme s mladou herečkou, cyklistkou i dvěma studentkami.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Přijměte, že nejste a nebudete pořád šťastní, říká lékařka a radí, jak být vyrovnanější K vyrovnanosti nemusí vést složitá cesta: někdy stačí zastavit se a uvědomit si, co právě cítím. „Lidé se často snaží své negativní emoce potlačit, protože se za ně stydí. To je ale chyba – pocity tak nezmizí, říká lékařka Pavlína Klusáčková, která učí studenty 1. lékařské fakulty Univerzity Karlovy zvládat náročné situace pomocí mindfulness. V rozhovoru vysvětluje, proč je dobré být všímavější vůči sobě i druhým a jak na to.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Generace „sněhových vloček? Mladí Češi líčí, proč zkoušejí vojenský dril či dobrovolně hladoví Generace nejmladších dospělých vyrostla v Česku době klidu a míru. Zároveň již ale zažili ruskou invazi na Ukrajinu a někteří z nich i živelní katastrofy. Jak nad odolností přemýšlejí ti, kteří chtějí být připraveni? A proč je dobré mít s sebou pantofle?

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Manosféra je jako sekta, prodává zmateným mladým mužům identitu. Jak toxické maskulinitě odolávají? Krajně konzervativní influenceři a k nim přidružené internetové komunity, známé pod označením manosféra nabývají poslední roky na síle. Tápajícím mladým mužům často přináší pocity uznání a sounáležitosti. Zároveň ale šíří mizogynii, homofobii a rasismus. Zatímco dvaadvacetiletý Kryštof manosféře v dospívání propadl, sedmnáctiletý Jáchym jí dlouhodobě vzdoruje. Kde hledat protilék na toxickou maskulinitu?

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

„Systémové nedostatky neřešíme a svádíme je na neodolnost mladých. Psycholožka radí, jak zvládat neustálý tlak „Upřímně si nemyslím, že mladá generace je neodolná, jak se o ní často říká. Ze světa přichází tolik vlivů, že naše schopnost adaptovat se musí být strašně vysoká, říká psycholožka a influencerka Jana Krejzová. Popisuje, že s rostoucím množstvím informací roste i tlak na duševní zdraví společnosti. Vysvětluje také, jak můžeme skrze prožívání emocí v krizových situacích získat nové dovednosti.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

„Na rozdíl od starších můžeme o svých problémech mluvit. Sedm mladých popisuje, co pro ně znamená odolnost Války, klimatická krize, nástup autoritářů, nedostupnost bydlení… a to vše neustále na očích kvůli sociálním sítím. Odpovědí na to, jak zvládnout těžkosti doby, bývá často jedno slovo: odolnost. Ptali jsme se mladých lidí, na něž často výzvy k posilování odolnosti míří, co to pro ně znamená. Ve svých odpovědích se dotýkají hlubokého osobního prožívání, kritiky společnosti i otázek bezpečnosti státu. Dohromady tak skládají mnohovrstevný obrázek: toto všechno mladí lidé slyší, když mluvíme o „odolnosti.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Nenávistné projevy mají na mladé lidi devastující účinky, říká expert. Nabízí tipy, jak se bránit a reagovat „Obavy jsou namístě. Ale nerad věci barvím jen načerno – existuje spousta způsobů, jak se nenávisti bránit, jak na to reagovat, a věda o tom také něco ví. Nemám rád, když to skončí u skepticismu, říká filozof jazyka Tomáš Koblížek, který se specializuje na zkoumání nenávistných projevů a je také častým hostem v debatách na základních i středních školách.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Hledat světlé stránky života, i když už nejsou tak zářivé. Jak šedesátiletí akrobaté zůstávají odolní? „Stát někomu na ramenou vůbec není těžké, směje se pětašedesátiletý Paul Griffioen, člen souboru Circumstances, které svým představení Glorious Bodies boří mýty o stáří – a které ukazuje, že hranice toho, co lidské tělo ještě dokáže, jsou spíš společenské než fyzické. Spolu se svou kolegyní Det Rijven popisují, jak se udržují ve formě a odolní nebo jak bojují proti svým strachům.

denik n · about 3 hours ago

Live From Europe

Ausdauer: Kein Gleichnis ist so falsch wie das des Marathons Wann immer etwas lange dauert und anstrengend wirkt, wird das Bild des Marathons bemüht. Was Sie über Marathon wissen sollten, bevor Sie das Gleichnis erneut benutzen. Oder andersherum.

handelsblatt · about 4 hours ago

Live From Europe

Leistungsfähigkeit: Warum Firmen ihre Mitarbeiter ausschlafen lassen sollten Die innere Uhr wirkt sich maßgeblich auf die Produktivität aus. Trotzdem arbeiten viele gegen ihren eigenen Rhythmus. Wie lässt sich das verhindern?

handelsblatt · about 4 hours ago

Live From Europe

Wein: Fünf Fragen, die Sie für ein gelungenes Weinerlebnis stellen sollten Warum ist eine gute Weinkarte im Restaurant wichtig und wie erkennen Sie diese? Die beste Weinberatung beginnt stets mit einem Gespräch über den eigenen Geschmack.

handelsblatt · about 4 hours ago

Antes era incapaz de decir no, pero aprendí a hacerlo para mi mayor tranquilidad Querer complacer a todo el mundo, ademas de imposible, es fallarse a una misma y descuidar la autoestima. Entrena esta técnica y aprende a poner límites con empatía y sin agresividad. Leer

Antes era incapaz de decir no, pero aprendí a hacerlo para mi mayor tranquilidad Querer complacer a todo el mundo, ademas de imposible, es fallarse a una misma y descuidar la autoestima. Entrena esta técnica y aprende a poner límites con empatía y sin agresividad. Leer

elmundo · about 4 hours ago

Live From Europe

Cristian Mungiu avertizează asupra radicalizării societății: Următorul pas este să ne apucăm de gât Regizorul Cristian Mungiu, dublu laureat al premiului Palme dOr, a avertizat joi, la Festivalul Internațional de Teatru de la Sibiu (FITS), că societatea traversează o perioadă de radicalizare și violență, iar singura soluție este dialogul bazat pe răbdare și înțelepciune. „Societatea s-a radicalizat și mai mult. (…) Încerc să spun o poveste care relatează o …

hotnews.ro · about 4 hours ago

Live From Europe

Urteil: Gericht: Schätzen reicht bei Rotlichtverstoß nicht aus Bus fährt bei Rot, Mann zeigt das an - vor Gericht wird es dann spannend. Was ein Urteil über Zählen, Schätzen und Genauigkeit verrät und wann es bei Rotlichtverstößen teuer wird.

handelsblatt · about 4 hours ago

Live From Europe

Constance Rivière : «Défendre un autre regard sur limmigration» Face à la violence des débats sur le sujet, cette même question : de quoi avons-nous peur ? sinterroge la directrice générale du Musée national de lhistoire de limmigration.

liberation · about 4 hours ago

Aux États-Unis, une nouvelle génération de mamans fume un joint quotidien Pour survivre à leur temps plein de mères, et au poids des attentes de la société, une nouvelle génération de mamans se tourne vers le cannabis, indique lhebdomadaire américain The Atlantic. Une échappatoire pour ces mères souvent isolées, qui nest pas sans risques pour leur santé.

Aux États-Unis, une nouvelle génération de mamans fume un joint quotidien Pour survivre à leur temps plein de mères, et au poids des attentes de la société, une nouvelle génération de mamans se tourne vers le cannabis, indique lhebdomadaire américain The Atlantic. Une échappatoire pour ces mères souvent isolées, qui nest pas sans risques pour leur santé.

courrier international · about 4 hours ago

Live From Europe

Il y a cinquante ans, les femmes manifestaient (déjà) contre le viol et son impunité Il y a cinquante ans jour pour jour, un événement a marqué lhistoire des luttes féministes contre les violences faites aux femmes : «Dix heures contre le viol». Lhistorienne Marie Godo revient sur cet épisode et dénonce lapathie des pouvoirs publics.

liberation · about 4 hours ago